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A fuego: cómo la IA ayuda a prevenir incendios forestales
El proyecto A fuego de imagin, con la tecnología de Agro4Data, combina datos, inteligencia artificial y trabajo sobre el terreno para anticipar y reducir el riesgo de incendios forestales.
10 jun 2026
8 minA fuego es una iniciativa de imagin en la que Agro4Data participa como socio tecnológico para aplicar inteligencia artificial, datos satelitales y alertas operativas a la prevención de incendios forestales en zonas de alto riesgo.
La prevención de incendios ya no puede depender solo de actuar cuando aparece el humo. En muchos territorios rurales, el riesgo se construye mucho antes: vegetación seca acumulada, continuidad de combustible, falta de mantenimiento, núcleos urbanos próximos al monte y poca capacidad para detectar a tiempo los puntos críticos.
Por eso el proyecto A fuego, impulsado por imagin, plantea un enfoque diferente: combinar tecnología, intervención directa sobre el terreno y movilización social para crear anillos de protección alrededor de municipios especialmente vulnerables.
En Agro4Data participamos aportando la capa tecnológica: análisis de datos, inteligencia artificial, monitorización del territorio y alertas tempranas para que ayuntamientos, equipos técnicos, Protección Civil y vecinos puedan actuar antes de que una situación de riesgo se convierta en una emergencia.
Por qué hace falta prevenir antes de que empiece el incendio
Los incendios forestales son cada vez más difíciles de abordar solo desde la extinción. Cuando el fuego llega a una zona con mucha continuidad vegetal, baja humedad, viento y proximidad a viviendas, el margen de reacción se reduce mucho.
El propio lanzamiento de A fuego parte de un contexto claro: según la información difundida por imagin, en 2025 más del 80% del territorio español presentó riesgo extremo de incendio durante el periodo estival, y hasta el 95% de los incendios tuvo origen humano, por negligencia o de forma intencionada. Esta realidad también fue recogida por Europa Press en la presentación de la iniciativa.
La prevención, por tanto, no consiste solo en limpiar una zona una vez al año. Requiere saber dónde actuar primero, qué puntos acumulan más riesgo, cómo evoluciona la vegetación y qué señales conviene vigilar de forma continua.
Ahí es donde los datos aportan valor. La Estadística general de incendios forestales del MITECO es una referencia clave para analizar siniestros en España, mientras que fuentes como el European Forest Fire Information System permiten entender mejor la evolución del riesgo y de la superficie afectada a escala europea.
Qué es A fuego y qué problema quiere resolver
A fuego es un proyecto medioambiental de imagin, desarrollado junto a Agro4Data y Grupo EULEN, que busca reducir el riesgo de incendios alrededor de poblaciones vulnerables mediante la creación de anillos de protección.
El primer despliegue ha arrancado en Arlanza, pedanía del municipio de Bembibre, en la provincia de León. Según la comunicación pública del proyecto, la primera fase prevé intervenir un mínimo de 20 hectáreas para proteger tres poblaciones de Castilla y León, Andalucía y Galicia.
La idea es sencilla de explicar, pero potente en la práctica: no esperar a que el fuego llegue al núcleo urbano, sino preparar el entorno para que, si aparece un incendio, pierda intensidad, avance con más dificultad y pueda ser controlado con más opciones.
En el perfil de imagin en LinkedIn, la iniciativa se presenta como un proyecto de imaginPlanet centrado en la acción colectiva, la tecnología y el trabajo sobre el terreno. En la publicación de CaixaBank en LinkedIn, se destaca también la colaboración con Grupo EULEN y Agro4Data para reducir el riesgo y minimizar el impacto de los incendios.
Cómo funcionan los anillos de protección
El sistema se basa en dividir el entorno del municipio en zonas de actuación progresivas. Cada anillo tiene una función distinta y todos trabajan en conjunto.
Anillo de autoprotección
Es el entorno más cercano a viviendas y edificaciones. Su objetivo es reducir la probabilidad de ignición junto a las casas y mejorar la seguridad inmediata del núcleo habitado.
Aquí pesan mucho la concienciación, el mantenimiento de parcelas, la retirada de vegetación seca, la limpieza de residuos y la implicación de propietarios y vecinos.
Anillo de defensa inmediata
Es la zona donde se busca reducir la intensidad del fuego si llega a aproximarse al municipio. Incluye actuaciones como desbroces, clareos, podas y reducción de carga combustible.
También puede apoyarse en usos del territorio menos inflamables, como huertos, prados o espacios gestionados que funcionen como discontinuidades naturales.
Anillo de amortiguación
Es la barrera exterior. Su función es romper la continuidad del fuego procedente de zonas forestales, mejorar el acceso y facilitar que un incendio pierda fuerza antes de alcanzar el núcleo urbano.
El estudio del MITECO sobre la interfaz urbano-forestal refuerza la importancia de planificar la protección en esos espacios donde conviven viviendas, monte, caminos, vegetación y actividad humana.
Qué aporta Agro4Data al proyecto
La aportación de Agro4Data se centra en convertir información dispersa del territorio en señales útiles para actuar.
En A fuego usamos capacidades de inteligencia artificial, imágenes satelitales y datos históricos para identificar zonas de riesgo, priorizar actuaciones y analizar cómo evoluciona el entorno antes y después de intervenir.
Este enfoque permite pasar de una prevención genérica a una prevención más localizada. No todas las zonas tienen el mismo riesgo, no todas evolucionan igual y no todas requieren la misma urgencia. La clave está en ordenar la información para tomar mejores decisiones.
Además, el proyecto incorpora el Agente de Campo de Agro4Data, una capa pensada para acercar la tecnología al terreno. Su valor está en facilitar que una alerta, una observación o una incidencia no se quede en una conversación informal, sino que llegue al equipo adecuado con contexto, ubicación y capacidad de respuesta.
En la práctica, esto significa que ayuntamientos, Protección Civil y vecinos integrados en la red comunitaria pueden recibir avisos y actuar de forma coordinada. La tecnología no sustituye al conocimiento local: lo organiza, lo conecta y lo hace más accionable.
La prevención necesita datos, pero también personas
Una de las ideas más importantes de A fuego es que la prevención no se resuelve solo con un algoritmo. La tecnología detecta, prioriza y alerta, pero el impacto real aparece cuando esa información se traduce en trabajo sobre el terreno.
Grupo EULEN participa como partner operativo, ejecutando actuaciones forestales como limpieza, desbroce, tratamiento selvícola y triturado de restos. Según la información publicada por CaixaBank, estos trabajos se desarrollan en coordinación con ayuntamientos y requieren aproximadamente una quincena de jornadas por área de intervención.
La iniciativa también incorpora voluntariado y activación social. En la primera actuación de Arlanza participaron más de 100 voluntarios, según la publicación de imagin, colaborando en tareas de retirada manual de restos forestales bajo supervisión técnica.
Este punto es clave: un municipio más protegido no depende solo de tener mejores mapas. Depende de que las personas entiendan el riesgo, sepan qué hacer y mantengan una red local activa.
La prevención de incendios es una combinación de tres capas:
- Datos para identificar dónde está el riesgo.
- Trabajo forestal para reducir la carga combustible.
- Comunidad para vigilar, avisar y sostener la prevención en el tiempo.
Por qué la inteligencia artificial encaja en la prevención de incendios
La IA tiene sentido en incendios forestales cuando ayuda a anticipar, no solo a explicar lo que ya ha ocurrido.
En un territorio amplio, un equipo técnico no puede revisar cada punto crítico todos los días. Pero sí puede apoyarse en modelos que analicen señales relevantes: evolución de la vegetación, histórico de incendios, condiciones meteorológicas, pendiente, accesos, proximidad a viviendas o cambios detectados por satélite.
La propia AEMET publica estadísticas de índice meteorológico de riesgo de incendios, una muestra de cómo la información climática y territorial es fundamental para entender el peligro. A escala operativa, el reto está en llevar esa información a decisiones concretas: qué zona revisar, dónde desbrozar, qué alerta validar y qué equipo activar.
En A fuego, la IA no se plantea como una capa abstracta. Se conecta con acciones reales: priorizar áreas, comprobar evolución, alertar a responsables y medir si una intervención reduce el riesgo.
CaixaBank también ha explicado este enfoque en su contenido sobre tecnología española para evitar incendios forestales, donde sitúa proyectos como A fuego dentro de una tendencia más amplia: usar tecnología para proteger mejor el territorio.
Qué aprendemos de A fuego para el sector agro y rural
Aunque A fuego se centra en prevención de incendios forestales, el aprendizaje es muy aplicable al mundo agro.
Las explotaciones, cooperativas, comunidades de regantes, ayuntamientos y empresas rurales trabajan cada vez más en entornos donde el dato de campo importa: incidencias, avisos, labores, tratamientos, riegos, accesos, vegetación, riesgos y evidencias.
La diferencia está en cómo se captura y se usa esa información. Si los datos llegan tarde, incompletos o dispersos en audios, llamadas y mensajes, la capacidad de decisión baja. Si se estructuran desde el origen, pueden alimentar alertas, históricos, mapas, informes y decisiones operativas.
En este sentido, A fuego demuestra una idea que en Agro4Data vemos cada día: la digitalización útil no es la que añade más burocracia, sino la que reduce fricción y convierte lo que pasa en campo en información reutilizable.
También lo explicó COPE en una entrevista sobre el lanzamiento de A fuego junto a imagin, CaixaBank, Agro4Data y Grupo EULEN, poniendo el foco en la colaboración entre tecnología, territorio y prevención.
Un modelo para actuar antes
A fuego no va solo de apagar incendios. Va de cambiar el momento de actuación.
Actuar antes significa identificar el riesgo cuando todavía se puede reducir. Significa transformar mapas y observaciones en tareas. Significa coordinar a instituciones, empresas, equipos técnicos y vecinos. Y significa medir si las intervenciones realmente mejoran la protección del territorio.
Para Agro4Data, participar en este proyecto supone llevar nuestra tecnología a un reto muy concreto: ayudar a que los datos del campo sirvan para prevenir daños ambientales, proteger poblaciones y tomar decisiones más rápidas y mejor conectadas.
La prevención de incendios forestales necesita planificación, mantenimiento y compromiso. Pero también necesita herramientas capaces de leer el territorio con más precisión y activar a las personas adecuadas en el momento adecuado.

Equipo Agro4Data
Redacción Técnica
Equipo editorial formado por perfiles de ingeniería, datos y agronomía que documenta flujos reales de campo, trazabilidad y digitalización agrícola.
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